Crianza respetuosa
Acompañamos desde una mirada amorosa, escuchando necesidades, emociones y tiempos individuales.
Nos encantaría acompañar este camino junto a ustedes. En Había una Vez construimos un espacio cálido, creativo y respetuoso donde el juego, el arte y el vínculo con las familias son parte fundamental de cada experiencia.
Creemos que los primeros años son una etapa fundante. Por eso diseñamos una experiencia cotidiana donde el juego, el afecto, la exploración, el arte y la comunicación con las familias tienen un lugar central.
Acompañamos desde una mirada amorosa, escuchando necesidades, emociones y tiempos individuales.
El arte es una puerta para explorar, comunicar y construir confianza en el propio mundo interior.
El juego no es un recreo: es la forma más profunda que tienen los niños de aprender.
Cada niño llega con su historia. Nuestro compromiso es mirar, adaptar y acompañar con sensibilidad.
Por eso no pensamos la adaptación como un trámite, sino como un proceso sensible. La confianza se construye con tiempo, comunicación y presencia.
Las familias reciben acompañamiento y claridad durante cada etapa del proceso.
No todos los niños necesitan lo mismo. Observamos y acompañamos sus tiempos.
Trabajamos para que el jardín sea vivido como un espacio seguro y amoroso.
El ingreso al jardín es una experiencia emocional para todos. Por eso proponemos un proceso gradual, cuidado y acompañado, donde la familia pueda sentirse escuchada y el niño pueda construir confianza paso a paso.
Conocemos la historia, las rutinas, los hábitos y las necesidades de cada niño.
Respetamos los tiempos emocionales y sostenemos el proceso con presencia adulta.
El objetivo es que el jardín se convierta en un lugar familiar, seguro y querido.
En nuestro jardín, el juego es el modo natural de aprender. Por eso trabajamos de manera transversal con el arte literario, el arte plástico y el arte musical, generando experiencias que invitan a imaginar, expresarse, crear, moverse, escuchar y compartir.

Escenarios y propuestas para descubrir el mundo desde la curiosidad y el cuerpo.

Pintura, música, movimiento y expresión como lenguajes de las primeras infancias.

Cuentos, relatos, palabras, canciones y literatura como pilares del proyecto educativo.
Cada sala acompaña las necesidades de desarrollo, juego, descanso, exploración y vínculo propias de cada edad.
Un espacio cuidado, amoroso y seguro para acompañar los primeros descubrimientos.
Exploración, movimiento, canciones, rutinas y primeras experiencias compartidas.
Juego simbólico, autonomía, lenguaje, arte y construcción de vínculos con otros.
Propuestas más complejas, proyectos, literatura, música, expresión y convivencia.
El Club de Había una Vez recibe a niños y niñas mayores de cuatro años para compartir actividades acordes a su edad, en un entorno cuidado, creativo y recreativo.
Propuestas de expresión plástica, musical, corporal y creativa.
Juegos, dinámicas grupales y experiencias para compartir con otros.
Espacios de disfrute, movimiento, imaginación y encuentro.

Todos los meses brindamos talleres para los niños y las niñas que asisten al jardín, sumando propuestas que despiertan nuevas formas de jugar, moverse, crear y expresarse.
Una experiencia musical para jugar con ritmos, sonidos, cuerpo y expresión.
Encuentros para acercarse a la música, el movimiento y las raíces culturales.
Juego corporal, equilibrio, imaginación, movimiento y confianza.
Momentos de calma, respiración, escucha, expresión y conexión con el cuerpo.
Creemos que la confianza se construye cuando la institución y las familias caminan juntas. Por eso abrimos nuestras puertas de manera permanente, favoreciendo una comunicación cercana, segura y presente durante todo el año.
Promovemos una relación cercana entre el jardín y cada familia.
La participación familiar fortalece el acompañamiento de cada niño.
El jardín también es un espacio de encuentro, escucha y acompañamiento adulto.

Estamos desarrollando un espacio pensado para acompañar a las familias y a la comunidad a través de talleres, charlas y encuentros con profesionales vinculados a la crianza y los primeros años de vida.
Alimentación, juego, música, límites, tecnología, crianza y temas de interés para acompañar mejor a las infancias.
Nutricionistas, psicopedagogos, psicólogos y otros especialistas compartirán herramientas concretas y cercanas.
El espacio contará con una salita para que psicomotricistas, psicólogos y psicopedagogos puedan brindar servicios a familias del jardín y de la comunidad.
La experiencia se construye en una mirada, una canción, una ronda, una pintura compartida o una mano que acompaña.




Detrás de cada propuesta hay una mirada profesional y humana. Un equipo que observa, escucha, acompaña y trabaja junto a las familias.

De la mano de Mari, Ceci y Dani quienes lideran este espacio y realizan un acompañamiento integral de la propuesta educativa y vínculo con las familias.

Presencia cotidiana, escucha activa y propuestas adaptadas a cada etapa.

Una mirada integral que contempla emociones, desarrollo, juego y familia.
Familias que encuentran en el jardín un espacio de confianza, amor, acompañamiento y crecimiento compartido.
“Sentimos desde el primer día que nuestro hijo estaba contenido, mirado y acompañado con mucho amor.”Familia de sala maternal
“Nos ayudaron muchísimo en la adaptación. No solo acompañaron a nuestra hija, también nos acompañaron a nosotros.”Familia de pre jardín
“El jardín transmite calma, confianza y una forma muy respetuosa de mirar a las infancias.”Familia del jardín
Contamos con sala de bebés, sala de 1, sala de 2 y sala de 3 años. Además, el Club de Había una Vez recibe niños y niñas mayores de cuatro años.
El jardín está abierto de lunes a viernes, de 8 a 18 horas, en horario corrido.
La adaptación se realiza de manera gradual, respetando los tiempos emocionales de cada niño y manteniendo comunicación cercana con la familia.
Sí. Se puede coordinar una entrevista o visita para conocer la propuesta, el espacio y resolver dudas antes de avanzar.
Sí. El vínculo con las familias es parte central de la propuesta. La comunicación, la participación y el acompañamiento son constantes.
Nos encantaría acompañar este camino junto a ustedes. Escribinos para conocer el jardín, consultar disponibilidad o coordinar una entrevista.